lunes, 27 de junio de 2011

BIOGRAFÍA - Juan Cruz Valle


Es inevitable recorrer el asfalto gastado de la calle Guido y no detenerse a pensar, por un momento al menos, en uno de los jugadores que más entrega ha mostrado vistiendo la casaca sagrada. Hay justicia en esas tardes post-partido en las que el equipo no dio todo de si, y alguna voz en la penumbra del vestuario invoca la figura de Juan Cruz Valle, para representar lo que debió haberse hecho y no se hizo.

Es que rara vez uno encuentra jugadores de esa estirpe solidaria, avasallante, capaces de no darse por vencidos ni aun vencidos. Le alcanzaron un puñado de partidos para demostrar su valía, y quien se incorporaba transcurridas las primeras temporadas como una figura complementaria, se convirtió rápidamente en una pieza fundamental del equipo.

Un jugador dotado atléticamente: por las noches conservaba el hábito de fumar, durante la semana jamás entrenaba, y en los días fuera de la concentración nunca respetó el régimen alimenticio que impusieron las autoridades del club. Sin embargo, a la hora de la verdad, siempre lograba rendir por encima de las expectativas. Sorprendía salvando al equipo cuando ya nadie lo esperaba, barriendo la cancha en unas cruzadas fenomenales, llegando a interceptar al delantero salvajemente, arremetiendo con todo y contra todo, cuando ya el resto del equipo miraba resignadamente la escena esperando el desenlace final.

Mientras militó en las filas del Gremio, gozó del apoyo unánime de la patria gremialista. No podemos omitir, de todos modos, su evento más desafortunado: luego de haber brillado consecutivamente en varios partidos, desde el Comité de Ética y Fair Play de NorthChamp se levantaron sospechas sobre el utensilio que lo acompañó durante toda su carrera, el cual conservaba escondido durante los partidos para su propio auxilio, en algún lugar de su short que aun hoy sigue siendo un misterio indescifrable: el mítico chuf-chuf.

Las conjeturas sobre el contenido del artefacto y los rumores sobre una posible sanción anti-doping se diseminaron rápidamente por los pasillos de NC. No contribuyó a esta situación su apresurada y desprolija partida al viejo continente para continuar su carrera en un club inglés. Un manto de dudas dominó la escena: lo intentaron involucrar en un escándalo de falsificación de pasaportes, y por varios días no se supo sobre su paradero.

Algunas semanas más tarde sabríamos que no había razón para desconfiar, luego de que apareciera en un cafetín londinense vestido de garçón francés, trabajando luego de los entrenamientos para pagar su costosa pensión, y le diera a la prensa un testimonio esclarecedor en el cual explicaba que los motivos de su salida estaban vinculados estrictamente a diferencias de criterio en el manejo del club con la infausta presidencia Laviaguerre-Bonaventura.

Sostienen los románticos del fútbol que se juega como se vive. JCV hizo honor a ese dicho. También por las noches mantenía el perfil bajo y la pisada fuerte. Jamás se la jugó de estrella; entró a jugar cada aventura nocturna con la misma actitud incondicional que mostraba en la cancha. Nunca rechazar una cerveza invitada, nunca especular entre dos eventos, nunca irse antes de tiempo de una fiesta.

Entrevistados para la ocasión, sus compañeros de pool, oriundos de La Horqueta, recordaron entre lágrimas la falta que les hace su presencia en los viajes previos a los partidos, a pesar de sus reiteradas demoras para salir de su casa, y algunos olores extraños que su cuerpo emanaba por las mañanas, probablemente debido a sus excesos con la ginebra.

Justo en el día en que se nos dio por pensar en el y dimos origen a estas líneas, llegaron buenas noticias desde el norte. ¿Casualidad? No importa realmente. Lo que vale es la alegría genuina por el otro, la intención de querer compartir lo que viene, pedirle un deseo al futuro. Lo demás es accesorio, accidental. Todo el Gremio alza las copas, y comienza a preparar el brindis para lo que vendrá. ¡Grande, niño!

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martes, 7 de junio de 2011

Resumen 7ma. Fecha SuperDoce

Capítulo 7. Gremio F.C. VS Ktchupke??. Tremenda victoria del Gremio por dos tantos contra uno, jugando mal, frente a un rival que ya es considerado clásico, y como todos los clásicos, son partidos aparte y muy duros. El equipo salió a la cancha con Fernando, Rodrigo, Agustín, Ramiro Terrado y Joaquín como defensores, Jerónimo como volante central, Facundo y Ramiro Gastaldi como carrileros, Pablo como enlace y Santiago y Foni como atacantes.

Contra este rival ya es un clásico, y como tal, los partidos salen feos, generalmente por el miedo a perder que tienen ambos equipos. Salimos enchufados pero desordenados. No conseguíamos mover la pelota en el medio campo y recurríamos seguido al pelotazo. El rival, desordenado también, tenia mejor control de pelota, jugaban de memoria y nos borraron del medio. Aprovechando el desorden del rival, generamos un par de jugadas profundas en las que conseguimos dejar mano a mano a un par de compañeros que desafortunadamente no concluyeron de la mejor manera. Pero esas jugadas fueron contadas con los dedos de una mano, ya que los delanteros quedaban aislados del resto del equipo y no teníamos mejor idea que tirar el pelotazo. El rival, de memoria creaba las situaciones más claras, pero caía seguido en la trampa del offside y eso nos permitía mantener nuestro arco en cero. Así se iba la primera parte, con un Gremio desconcertado y defensivo y un rival paciente que manejaba a su merced los tiempos del partido. Para jugar la segunda mitad teníamos que hacer cambios que nos den más juego y tenencia de pelota, y al ingreso de Marco se le sumo el cambio de Marce DLC por Jero para tener más salida por las bandas. Pese a esto, seguíamos sin generar fútbol. El rival, mas ordenado, se adelantó en cancha y salió a buscar el partido. Y las ocasiones no tardaron en llegar. Primero a través de un mano a mano que el delantero tiró por arriba del travesaño, y luego con la jugada que iba a terminar en la caída de nuestra valla. Tiro libre mal ejecutado por Santiago que deriva en una contra. Ramiro consigue enviarla al lateral, pero una viveza del rival, apropiándose de un lateral que nos correspondía terminó con el 9 recibiendo solo en el área que remató apresurado ante el cierre de Santi que consiguió desviarla pero no bloquear el tiro que se clavó en un ángulo. Parecía derrumbarse cualquier esperanza que tuviésemos de ganar el encuentro. Con 20 minutos por jugar el central derecho del Gremio, Agustín, se fue de delantero para ver si podíamos llegar al empate. Esto hizo que quedemos mal parados y le dio al rival la chance de cerrar el partido con una contra. Esa chance no tardó en llegar. Pelotazo que dejó al delantero frente al arquero del Gremio, el delantero lo eludió, pero se le abrió un poco la pelota y cuando remató llegó el cruce salvador de Ramiro Terrado para evitar el gol que hubiese terminado el encuentro. Con poco tiempo por jugar y pocas ideas fuimos empujando al rival, que se metía atrás cuidando el resultado. Hasta que llegó una jugada por la banda derecha que parecía intrascendente, pero una toreada de Foni le permitió llevarse la pelota y cuando le achicó el arquero, tocó al medio y apareció el pescador Agustín para empujarla al gol. Empatamos un partido que parecía imposible, pero al ver que se podía, aprovechamos el envión anímico del gol y fuimos con todo a buscar la victoria. El rival de contra tuvo otra clarita, pero el arquero del Gremio contuvo bien el remate del delantero. Ya sobre el final conseguimos un tiro de esquina. A la carga Gremio. Santiago pateo el córner pasado, el arquero rival falló, Rodrigo la metió al área, un defensor tuvo un despeje fallido que cayó en los pies de Marce DLC, que la volvió a meter al medio, encontrando otra vez a Agustín, que la paró y definió de tres dedos al palo derecho del arquero. Pasamos al frente increíblemente y con solo 5 minutos por jugar nos dedicamos a defender. Y llegó el final. No se jugó bien, volvimos a sentir mucho la ausencia de nuestro volante central, pero demostramos que cuando no se juega bien, podemos sacar adelante partidos con garra y sacrificio. Tres puntos de oro, que sirven para mantenernos en el pelotón de arriba y con chances. Y ahora se viene Almagro. Cabeza Gremio. Inteligencia, sacrificio y huevos. Dejemos todo adentro de la cancha, y si nos toca perder, vayámonos orgullosos sabiendo que realizamos hasta lo imposible por llevarnos la victoria.

VAMOS GREMIO CARAJO.


Premios:

Premio Maradona: Agustín Moreiro. El central del Gremio se fue en busca del milagro y lo consiguió. Convirtió los 2 goles que le dieron la victoria al equipo estando en el lugar y momento justo como debe hacer un buen nueve que se precie. Otro capítulo para la película del hombre de los milagros. Salute Agus…

Premio Chenemigo: Joaquín Barruti. Este era uno de los partidos más duros de esta liga y Joaquín aguantó solamente veinte minutos. No le encuentro explicación, ya que no había salido la noche anterior y estaba bien físicamente. En esta liga no podemos regalar nada. No puede ser que un jugador del Gremio tenga que pedir el cambio a los 20 del primer tiempo. Se viene la recta final y no podemos dar ventajas. Metete Barru…

Premio Gandhi: Ramiro Terrado: Su compañero de zaga se fue para arriba y lo dejó solo frente a una de las delanteras más peligrosas del torneo. Pero Ramiro no se achicó, corrió todas, sacó por cielo y tierra lo que tiraban y salvó en la línea el gol que hubiese terminado el partido y con nuestras ilusiones en esta liga. Felicitaciones Mambru…

Premio Terminator: Vacante.


Puntajes:

Fernando Villarreal: 6
Rodrigo Castro Volpe: 7
Agustín Moreiro: 9
Ramiro Terrado: 9
Joaquín Barruti: -
Marco Bonaventura: 6
Facundo Larrory: 7
Jerónimo Maciel: 5
Marcelo De Las Carreras: 6
Ramiro Gastaldi: 6
Pablo Bossi: 6
Santiago Dirrocco: 6
Alfonso Espinal: 7

Por lo menos, así lo veo yo.

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