jueves, 24 de junio de 2010

Ahora arranca el Mundial...

Luego de la victoria frente a Grecia por dos tantos contra cero, la Selección Argentina cerró con puntaje ideal su participación en la ronda de grupos de la copa del mundo y en octavos, chocara nuevamente con México, conducido ahora por el “Vasco” Aguirre. El seleccionado argentino cumplió con las victorias frente a Nigeria, Corea del Sur y Grecia, en el marco de una zona accesible teniendo en cuenta la diferencia de individualidades con el resto de los planteles.

En la última presentación, la selección fue creciendo de a poco con el correr de los minutos. De a poco, se fue generando una marcada idea de “equipo”, y a diferencia de los dos primeros encuentros, recién en este, y más que nada en el complemento, se pudo apreciar un buen funcionamiento y buen juego asociado. En lo que respecta al análisis futbolístico, me dio una sensación de conjunto por ubicar a cada jugador en la posición que generalmente realizan: Clemente por un lateral, Otamendi por el otro, Bolatti bien paradito de 5, Maxi Rodríguez y Verón un paso más adelantados haciendo correr la pelota; y arriba, Agüero, Milito y Messi, quien pareció sentirse mas cómodo jugando de delantero por la derecha que de enganche.

Igualmente, parece que esta idea no va a tener continuidad, ya que para enfrentar a México, se esperan las vueltas de Heinze y Jonás por los laterales, Mascherano como volante tapón, y Messi, hará las veces de enganche o wing derecho, de acuerdo con lo que necesite la selección. Mientras que Otamendi, Clemente y Pastore, que mostro ser un más que aceptable generador de juego, seguirán relegados.
Contra Grecia, Argentina abrió el marcador nuevamente a través de la pelota parada, algo que a esta altura del mundial, demuestra algo de trabajo por parte del cuerpo técnico.

Párrafo aparte para el Titán, el optimista del gol, el Interminable Martín Palermo. Maradona le dio 10 minutos en cancha, y Palermo no tuvo mejor forma de agradecerle que convirtiendo el gol que liquide el partido, y regalándose así mismo, una de las mayores alegrías de su vida. La historia del “Loco” parece no tener final…

Ahora se viene México, un considerable rival, con ansias de revancha tras la eliminación que sufrió a manos de Argentina en Alemania 2006. Ahora más que nunca, necesitamos que aparezca el “equipo” (con todo lo que eso implica) en lugar de las grandes individualidades, ya que ante la mínima falla, pegas la vuelta.

Por lo menos, así lo veo yo.

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