domingo, 7 de noviembre de 2010

BIOGRAFIA - Francisco Ries


Los delanteros mas temidos de Northchamp ya no eran los mismos una vez que atravesaban el duro escarnio de tener que esquivar al defensor mas áspero del Gremio. Sus rostros se transformaban, y solían apichonarse cobardemente luego del primer encontronazo, huyendo a jugar por otro sector de la cancha, como animales heridos.

De fabrica recibió los ingredientes justos que hacen a un gran defensor: altura, buen porte, dureza, y fortaleza. A todo eso le sumó sacrificio y amor propio, lo que lo convirtió en un gladiador: siempre al pie del cañón, dispuesto a defender los colores por cualquier causa y en cualquier circunstancia.

Rindió tanto de central como de lateral. Tiene en su historial un variado repertorio de patadas conectadas a jugadores rivales. En cada marca o en cada pelota trabada, entraba a la disputa dejando alma y vida. La lista de los que han sentido el rigor de sus golpes y el filo de sus tapones fue creciendo a medida que pasaron los partidos.

Casi naturalmente se lo empezó a llamar como el Tanque. Se nutria de vitaminas y caldos proteínicos para fortificar aun mas su cuerpo escultural. Pasaba horas encerrado en el gimnasio, levantando cantidades absurdas, preparándose pacientemente para la batalla de cada sábado. Nadie se sorprendió cuando confesó que en la soledad de su habitación observaba una y otra vez, hasta el cansancio, escenas de los films 300, Green Street Hooligans, y otros combates épicos en donde se exaltaba el honor y la ferocidad en peleas por causas justas.

Ese frenesí arrollador que llevaba dentro suyo fue el mismo que lo convirtió en un protagonista destacado fuera de la cancha, cuando las luces se apagan y salen a la luz de luna las criaturas del submundo nocturno. En buena ley se ganó el respeto de sus pares, derrotando a los mas bravos en competencias por fondos, siendo capaz de combinar secuencias de bebidas de distinta clase, tales como vinos, licores, alcoholes blancos, y hasta algún néctar de origen desconocido.

Imposible no recordarlo en esa imagen atemporal, repetida tantas noches, con la sonrisa dibujada en el rostro, cuando antes de comenzar algún duelo, las palmas empezaban a golpearse en lo alto, a ritmo lento, mientras la multitud clamaba por el, en un grito que se hacia cada vez mas fuerte: “Taanque, Taaanque…”

Sus destacadas actuaciones los domingos en el baby futbol lo proyectaron repentinamente como un jugador con olfato ofensivo y sed de gol, y los cazatalentos que deambulan por todos los torneos de zona norte al servicio del Gremio no dudaron en reclutarlo para cubrir la vacante de nueve de área. Corría la temporada 08/09, y el Tanque cumplía el viejo anhelo de ser el encargado de proveer las mayores alegrías al pueblo gremialista.

La fortuna no quiso que en ese entonces el Gremio fuera el equipo filoso y ordenado que es hoy. De su rendimiento personal cabe decir que dio todo lo que tenia dentro y mas; nunca se guardó nada. Convirtió algunos goles gracias a la potencia de su zurda, pero no fueron suficientes para satisfacer la ambición sin limites de los accionistas del club y la junta directiva. El exitismo reinante pudo mas, y en la temporada siguiente el plantel se reforzó con nuevos delanteros, obligándolo a volver a su antigua tarea de guardián de la defensa.

Pero el pueblo nunca olvida. Cuando le tocó atravesar sus días mas duros como futbolista amateur, postrado en la cama de un hospital sufriendo sin tregua por la rotura del tobillo y el peroné, la gente colmó las calles con marchas y movilizaciones, llevando entre llantos y gritos desconsolados pancartas en señal de apoyo.

Hoy se encuentra totalmente recuperado, pero por un lapsus de tiempo indefinido no estará acompañándonos dentro de la cancha. El éxito súbito de sus tareas como emprendedor en el mundo digital lo tiene alejado de los deportes, pero sigue dando su aporte a la comunidad como creador y principal sostén de este Gremio 2.0, plataforma social que permite conectar a todos los seguidores del club que están dispersos por el mundo.

Ya se extraña su sacrifico y su entrega, pero no debemos preocuparnos. No faltará mucho para volver a verlo con los colores del club, porque es de los que llevan el sentimiento bien adentro. El día menos pensado, sin previo aviso, lo veremos corriendo entre los once, transpirando la camiseta nuevamente.

4 comentarios:

  1. Estoy emocionado. Tanque volvé. Sos lo mas grande.

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  2. Ya se extrañaban las biografías. Que no pase otra vez un año para la otra.

    Grande Tanque

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  3. Un espectáculo Pablito!
    Muchas gracias por esta excelente biografía.

    Dentro de muy poco vuelvo a las canchas.

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  4. Taaaanque, Taaaanque! Volve urgente viejo! La defensa del Gremio no es lo mismo sin vos.

    Gran relato.

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